Delfino brilló y fue el mejor de unos pobres Bucks, que cayeron ante Sacramento y se alejan de playoffs.
Esos dos meses y medio de obscuridad, en los que más de una vez se le vino a la cabeza la posibilidad de no poder pisar una cancha por el resto de la temporada tras esa maldita conmoción cerebral ya son parte del pasado. Los días de Carlos Delfino en la NBA tienen cada vez más luces y el santafesino no para de brillar justo cuando Milwaukee más lo necesita, en la carrera por poder alcanzar el octavo y último lugar en la Conferencia Este para los playoffs. Carlitos venía de romper récords personales en sus últimos dos partidos e igualó su mejor marca anotadora. Pero sus compañeros no lo acompañaron y los Bucks dejaron pasar otra chance ante Sacramento, uno de los peores del Oeste. Fue derrota por 97-90 para quedar tres juegos de distancia de Indiana cuando quedan sólo diez por disputar.
Como el domingo ante los Knicks, Cabeza sumó 30 puntos, de los cuales 22 llegaron en un primer tiempo fantástico en el que hizo lo que quiso con la floja defensa de los Kings. Rompió con buenas penetraciones, anotó de media distancia y castigó con sus bombazos marca registrada. Fueron 6-6 en dobles y 3-5 triples en los primeros 24 minutos. Pasó algo desapercibido en el tercer cuarto en el que los Bucks se quedaron y pasaron a estar abajo por siete (69-62). Y fue el mejor sobre el cierre, con dos triples que acercaron a su equipo a dos con 1m10 por jugar (92-90). Pero la siguiente jugada la diagramaron para Salmons, que venía con 3-14 cancha y volvió a fallar, Bogut cometió una falta ofensiva y Udrih (metió 25) lo cerró desde la línea.
La planilla final del santafesino muestra 12-20 de campo (5-9 triples), cuatro robos, dos rebotes y una asistencia en 47 minutos. Sí, jugó casi todo el partido. El resto del equipo estuvo lejos de su nivel y Bogut fue el único que se salvó (15 tantos, nueve rebotes y cuatro pases gol).
Carlos se convirtió en la luz de esperanza de Milwaukee (28-42) para alcanzar a los Pacers (32-40). Y fundamentalmente lo hizo con sus bombazos. En marzo tiene un porcentaje altísimo (ver ¡Qué manito! ) y en los últimos tres juegos la rompió: promedia 28.7 puntos y metió 19 triples en 31 intentos.
Esos dos meses y medio de obscuridad, en los que más de una vez se le vino a la cabeza la posibilidad de no poder pisar una cancha por el resto de la temporada tras esa maldita conmoción cerebral ya son parte del pasado. Los días de Carlos Delfino en la NBA tienen cada vez más luces y el santafesino no para de brillar justo cuando Milwaukee más lo necesita, en la carrera por poder alcanzar el octavo y último lugar en la Conferencia Este para los playoffs. Carlitos venía de romper récords personales en sus últimos dos partidos e igualó su mejor marca anotadora. Pero sus compañeros no lo acompañaron y los Bucks dejaron pasar otra chance ante Sacramento, uno de los peores del Oeste. Fue derrota por 97-90 para quedar tres juegos de distancia de Indiana cuando quedan sólo diez por disputar.
Como el domingo ante los Knicks, Cabeza sumó 30 puntos, de los cuales 22 llegaron en un primer tiempo fantástico en el que hizo lo que quiso con la floja defensa de los Kings. Rompió con buenas penetraciones, anotó de media distancia y castigó con sus bombazos marca registrada. Fueron 6-6 en dobles y 3-5 triples en los primeros 24 minutos. Pasó algo desapercibido en el tercer cuarto en el que los Bucks se quedaron y pasaron a estar abajo por siete (69-62). Y fue el mejor sobre el cierre, con dos triples que acercaron a su equipo a dos con 1m10 por jugar (92-90). Pero la siguiente jugada la diagramaron para Salmons, que venía con 3-14 cancha y volvió a fallar, Bogut cometió una falta ofensiva y Udrih (metió 25) lo cerró desde la línea.
La planilla final del santafesino muestra 12-20 de campo (5-9 triples), cuatro robos, dos rebotes y una asistencia en 47 minutos. Sí, jugó casi todo el partido. El resto del equipo estuvo lejos de su nivel y Bogut fue el único que se salvó (15 tantos, nueve rebotes y cuatro pases gol).
Carlos se convirtió en la luz de esperanza de Milwaukee (28-42) para alcanzar a los Pacers (32-40). Y fundamentalmente lo hizo con sus bombazos. En marzo tiene un porcentaje altísimo (ver ¡Qué manito! ) y en los últimos tres juegos la rompió: promedia 28.7 puntos y metió 19 triples en 31 intentos.
No lo dejen solo...

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